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Promesas de la Coronilla

"Defenderé como mi gloria a cada alma que rece esta coronilla en la hora de la muerte..."

Cómo rezar la Coronilla de la Divina Misericordia

Diario n. 1541

Hija mía, anima a las almas a rezar la coronilla que te he dado. A quienes recen esta coronilla, me complazco en darles lo que me pidan. Cuando la recen los pecadores empedernidos, colmaré sus almas de paz y la hora de su muerte será feliz. Escríbelo para las almas afligidas: Cuando un alma vea y conozca la gravedad de sus pecados, cuando a los ojos de su alma se descubra todo el abismo de la miseria en la que ha caído, no se desespere, sino que se arroje con confianza en brazos de Mi misericordia, como un niño en brazos de su madre amadísima. Estas almas tienen prioridad en mi corazón compasivo; ellas tienen preferencia en mi misericordia. Proclama que ninguna alma que ha invocado mi misericordia ha quedado decepcionada ni ha sentido confusión. Me complazco particularmente en el alma que confía en mi bondad. Cuando recen esta coronilla junto a los moribundos, me pondré entre el Padre y el alma agonizante, no como el juez justo, sino como el Salvador misericordioso.

En una ocasión, mientras iba por el pasillo a la cocina, oí en el alma estas palabras: Reza incesantemente esta coronilla que te he enseñado. Quienquiera que la rece, recibirá gran misericordia a la hora de la muerte. Los sacerdotes se la recomendarán a los pecadores como la última tabla de salvación. Hasta el pecador más empedernido, si reza esta coronilla una sola vez, recibirá la gracia de mi misericordia infinita. Deseo que el mundo entero conozca mi misericordia; deseo conceder gracias inimaginables a las almas que confían en mi misericordia.

Diario n.687

Al entrar en  mi soledad, oí estas palabras: Defenderé como Mi gloria a cada alma que rece esta coronilla en la hora de la muerte, o cuando los demás la recen junto al agonizante, quienes obtendrán el mismo perdón. Cuando cerca de un agonizante es rezada esta coronilla, se aplaca la ira divina y la insondable misericordia envuelve al alma y se conmueven las entrañas de Mi misericordia por la dolorosa Pasión de Mi Hijo.

San Juan Vianney

Hoy me despertó una gran tormenta; el viento estaba enfurecido y llovía como si hubiera un huracán; a cada rato caían rayos. Me puse a rogar que la tempestad no causara ningún daño; de repente oí estas  palabras: Reza la coronilla que te he enseñado y la tempestad cesará. En seguida he comenzado a rezar la coronilla y ni siquiera la he terminado cuando el temporal ha cesado y oí estas palabras: "A través de ella obtendrás todo, si lo que pides está de acuerdo con Mi voluntad".

Diario n.1731

Promesa del Señor: A las almas que recen está coronilla, Mi misericordia las envolverá en vida y especialmente a la hora de la muerte.

Diario n.754

Hoy el Señor entró en mi (habitación) y me dijo: Hija Mía, ayúdame a salvar las almas. Irás a casa de un pecador agonizante y rezarás esta coronilla con la cual obtendrás para él la confianza en Mi misericordia, porque ya está en la desesperación.

Diario n.1797